En mi mente se posan oscuros pensamientos,
resplandecen con el pasar de la soledad,
en mi habitación, la almohada cómplice de mis recuerdos,
vence mis sueños ante mis emociones.
Días y semanas, sin tu aroma sepulcral,
me han vuelta la sombra de aquella mujer que tanto deteste.
Imágenes de tu rostro, tu cuerpo están sobre mis pensamientos,
Equilibrio, tranquilidad, hermosas palabras que no logro perpetuar.
Secas mis lagrimas sobre tu rostro, logro ver entre los gritos y el dolor,
es sólo eso dolor, sentimiento que me mata en vida.
Son eternos los días que con tu ausencia trato de llenar el vacio.
Y no tengo porque conmemorar el recuerdo de aquel padre,
que sobre mi posó las tristezas y las amarguras de mi porvenir.
Fuiste eso para mí; pero no confirme con tus instintos,
ahora te arrepientes de tu creación.
¿Por qué te arrepientes ahora de tu obra maestra?,
Agradezco ahora la amargura y la oscuridad que se posan sobre mí.
La fortaleza renació cual fénix de la cenizas y, ahora sólo queda
la destrucción de los miedos y el olvido de tu creación.
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